Sin café por 30 días (Parte 2): El Kéfir

Los dos primeros días sin café fueron algo duros. De alguna manera cada vez que me sentía cansado, quería tomar un café, o un capuchino con algo de azúcar. Pero sabiendo que el café me libera del cansancio sólo para llevar mi cuerpo a un estado alterado, no he tomado café durante toda la semana. Y la idea es de no tomar café durante todo el mes. Hay muchos estudios sobre cómo cambiar un hábito, y lo que en muchos de ellos se dice es que es difícil de ignorar un hábito para dejarlo, y que lo mejor es cambiar ese hábito por otro hábito, y que si se logra esto durante 30 días consecutivos, entonces habrá funcionado. Por lo tanto cada vez que quiero tomar café durante el día, busco diferentes tipos de bebidas que también me gusten. Los primeros días intenté con jugos combinados con agua (mezcla 50 % de jugo y 50 % de agua) debido a que los jugos puros son muy dulces y no me gustan así. El miércoles de la semana pasada probé otra bebida de la cual ya había escuchado mucho y que también he tenido la oportunidad de probar: El Kéfir.

El Kéfir

El Kefir es una bebida parecida al yogur. Tiene un sabor algo ácido y es muy refrescante. El kefir es producida mediante fermentación láctica y alcohólica, a diferencia del yogur, que es producida mediante fermentación sólo láctica. El Kefir es consumida en grandes cantidades en Rusia y en otros países de Europa del Este. El inóculo (la cantidad  y tipos de microorganismos que son utilizados para empezar un proceso biológico) utilizado para hacer kefir es una simbiosis de diferentes microorganismos los cuales se encargan de la fermentación láctica y alcohólica. Esta simbiosis de microorganismos está formada por una mezcla de una o varias bacterias (Lactobacillus lactis, lactobacillus kefir, lactobacillus acidophilus,  )  y de una levadura (Kluyveromyces marxianus alias Candida kefir y Kluyveromyces lactis). Las bacterias se encargan de la fermentación láctica y la levadura de la fermentación alcohólica. Durante el proceso se llegan a formar “granos de Kefir”, que es la simbiosis de estos microorganismos que lograron agregarse y cubrirse con una membrana para mantenerse juntos. Estos granos de Kefir son fáciles de rescatar una vez que el producto está listo. Simplemente es necesario filtrar el líquido y los granos de Kefir pueden ser usados nuevamente. Ya que estos microorganismos son resistentes, se pueden congelar para luego ser usados en algún otro momento.

Si tienen más interés sobre el Kefir encontrarán una gran cantidad de información en el Internet. Conseguir la primera vez un grano de Kefir es lo más difícil, aunque se puede comprar en muchas tiendas o por el Internet. Una vez que lo tienes, puedes usarlo infinitamente porque siempre se reproducen y podrás hacer en tu casa siempre Kefir y disfrutar de esta bebida deliciosa.

Lo que respecta al Reto del Café, el Kefir es una muy buena alternativa al café que recomiendo mucho. Lamentablemente no tengo tiempo para prepararlo, pero lo compro siempre y venden Kefir con sabores a diferentes frutas. El que tomé hoy fue Kefir con sabor a fresas. Felizmente la bebida contenía 5% de fresas, así que no sólo era el sabor 🙂

Saludos kefirianos,

Alghedi