Escapando de Macchu Picchu

Macchu Picchu es una de las 7 maravillas del mundo moderno. Se encuentre en Perú, en la región de Cuzco. Miles de personas la visitan diariamente, tanto peruanos como extranjeros. Siendo un lugar turístico famoso y muy visitado, cualquiera pensaría que viajar por ahí sería algo simple. Nada más lejano de la realidad.

La visita a Macchu Picchu había sido hermosa. El tour empezó a las 9 de la mañana y terminó a la 1 de la tarde. Después de caminar para bajar de la ciudadela de Macchu Picchu a Aguas Calientes, recogimos las cosas del hotel y fuimos a almorzar. En mi mundo inocente penśe que podría conseguir tickets para regresar a Ollaytaytambo muy fácil – haciendo una cola una hora antes de la salida del tren – así es como conseguí un ticket de Ollaytaytambo a Aguas Calientes.

Llegando a la estación del tren pude ver que algo iba mal. Alrededor de 200 personas estaban haciendo cola para poder coger el tren de las 2:50 p.m. Fue imposible conseguir un ticket. Tampoco conseguí un ticket para el tren de las 6 p.m. Recién a las 9 p.m. pudimos viajar todos. La gente me contó que la situación es la misma desde hace veinte años, y que a veces las personas amanecen allí para poder viajar al día siguiente. Los turistas no hacen cola porque sus trenes paran vacíos. La cola de personas era la cola para el tren local – en el tren local sólo podemos viajar los peruanos – , donde el ticket cuesta 10 soles. El ticket para el tren turístico cuesta alrededor de 60 dólares. Pero por favor no piensen mal. La cola no tiene nada que ver con los precios. Yo sí reconocí la situación tal como era.

La empresa encargada de los servicios de transporte es una empresa que ama al Perú. Nos ama tanto que quiere nuestra compañía. Cualquiera de nosotros ha estado enamorado, y con tal de estar al lado de la persona amada hacemos lo que sea por retenerla. Así la empresa estaba con nosotros, queriendo disfrutar de nuestra compañía. No nos vendían tickets porque querían crear una relación más fuerte entre empresa y cliente. Querían que nosotros los peruanos hagamos conexiones, conversemos, estemos sentados en el piso sintiendo el frío de la Pachamama, disfrutando de la llovizna del pueblo de Macchu Picchu.

Después de tantas horas de espera mi corazón se volvió suave. Pude comprender tanta atención, tanto cariño, algo que es imposible de expresar en palabras. Por esa razón, agradezco a la empresa por la espera de seis horas. Seis horas en las que aprendí mucho. Sin duda fue un viaje inolvidable, casi como el eslógan de la empresa. Para agradecer a la empresa, he decidio dedicarle algunos post y algo de mi creatividad a ella. Sé que nunca podré agradecerles como se lo merecen. Muchas gracias.

Alghedi

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