La avispa que se resistía a morir

Suceso del 23 de Julio del 2018.

Es un día de verano muy bueno en Golm. En Golm se encuentra algunas facultades de la Universidad de Potsdam. Es un lugar muy agradable y tranquilo, sobre todo porque se encuentra a dos estaciones del Palacio de Sansoucci, en la ciudad de Potsdam. Potsdam se encuentra al suroeste de Berlín, a una hora de distancia desde el centro de Berlín viajando en tren.

Hoy decidimos tomarnos una tasa de café como para relajarnos de ese calor intenso (tasa de café y calor … bueno, cosas raras del universo). Después de algunos minutos una avispa empezó a volar a mi alrededor. Estaba obviamente interesada en mi café. Lo raroes  que el café no tenía azúcar. Apenas un chorro de leche. Pero esta avispa estaba muy interesada en el café. Quizá necesitaba hidratarse, y se dijo mejor café que nada. Lamentablemente su acción no fue muy apropiada, porque se lanzó directamente dentro de mi taza de café. Después de unos segundos estaba ella ahí inerta. Estaba ya muerta.

Yo no iba a dejar de tomar mi café por ninguna razón. Además no soy de los que se asquean de insectos. Era una avispa. Si habláramos de una cucaracha sería ya otra cosa. Con una cucharita saqué la avispa de mi tasa, la puse sobre la mesa de madera, y seguí tomando mi café. La miraba muy interesado, ya que todo sucedió muy rápido. La avispa parecía haber tenido interés en acabar con su vida. Naturalmente fue un accidente. La pobre recibió un choque de calor y probablemente de cafeína.

Al pasar un par de minutos, un amigo alemán que estaba a mi lado riendo me dice que la avispa se está moviendo. La miro y efectivamente se estaba moviendo. Mejor dicho, su cuerpo estaba latiendo. Humanos necesitan primeros auxilios para llegar a ese estado. Es decir, volver a vivir después de al parecer estar muertos. Pero en el caso de la avispa todo sucedió naturalmente. Su cuerpo latío uno o dos minutos, y luego sus miembros empezaron a moverse. La miramos asombrados por tanta habilidad. Un par de minutos después se estaba limpiando y al final se fue volando. No se quedó. Probablemente porque ya había terminado mi taza de café.

Aquí un pequeño video de la avispa reviviendo.

Moraleja: ser una avispa tiene sus ventajas.

Alghedi

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