15 minutes a day goes a long way

Ciertas veces me pregunto, ¿por qué ciertas personas tienen tanto éxito, o tienen un buen trabajo, o son muy buenos tocando un instrumento, o son excelentes en un deporte, etc? Pues me gustaría tocar la guitarra muy bien, me gustaría bailar salsa muy bien y me gustaría tener un cuerpo que se viera como el dios de la guerra de marte. Y pasando por tantas preguntas, desde que uno no tiene tiempo, uno no tiene el talento, uno no tiene las posibilidades, o uno no ha nacido para ello, he llegado a la conclusión que hay una respuesta a mis preguntas. La razón por la que no soy bueno en algo es simplemente porque no he querido. Y esa es la misma razón por la que tú no eres bueno en algo. O por la que no tienes aquello que quieres.

Es una respuesta triste, la cual no quería aceptar al principio. Algo en mí se resistía a esta respuesta, pero la verdad es que esa sí es la respuesta. Me fastidiaba quedarme satisfecho con esta respuesta simplemente porque ella me daba absolutamente la responsabilidad de mis acciones y de mi situación en cada momento de mi vida. Como decía Buda, “eres el resultado de todos tus pensamientos”. Esta frase va más aún de ello.  ¿Pues cuántas personas no quieren ser millonarias? Pues creo que la mayoría. Entonces si uno fuera el resultado de su pensamiento, todos fueran millonarios pues todos piensan y desean ser millonarios. Buda se refería a pensamientos fuertes que llevaban a la acción. Y la acción continua forma a la persona y con ello se forma la vida de la persona. Si no tengo hoy algo que a veces deseo tener, es porque no he pensado suficiente en ello, por lo menos no tanto como para que me lleve a la acción. La idea no me poseía. Yo no poseía la idea. No admitía que era, soy y seré responsable al 100 % de mi vida. ¿Y Dios, el destino, el karma, los accidentes y el diablo? Digamos que se llama el TODO.  Todos ellos existen de alguna manera dependiendo de la forma de pensar de las personas. Quizá el TODO existe para que veamos que si realmente queremos algo, estamos dispuesto a pasar por aquellas pruebas. Estamos dispuestos a vencer el destino, desafiar el karma, superar accidentes, reírse del diablo, y amistarse con Dios y confiar en Dios.

Nada es fácil, y lo que se ve fácil, en realidad sólo se ve simple, pero lo simple en esta vida es paradójicamente lo complejo disfrazado en hermosura. El nadador cruza 50 metros fácilmente. Pero nadie ve los días de entrenamiento, a veces muy de mañana, a veces tarde, en al agua fría. Entrenamientos constantes. El músico que saca melodías hermosas de una guitarra parece haber nacido con la guitarra. Nadie ve las horas diarias de práctica, o cuando empezó a aprender a tocarla, y se formaban cayos en la yema de sus dedos, y a veces por tantas horas de práctica, estas sangraban. El empresario que tiene una casa grande y un auto de lujo parece producir dinero. Y lo hace!. Pero nadie sabe de sus comienzos, quizá haciendo todo tipos de trabajo, aprendiendo en las noches, trabajando más de 12 horas diarias, viendo a su familia quizá una o dos horas diarias, quizá sacrificando amistades y su salud. O el escritor que crea oraciones y palabras que mueven sentimientos dentro de nosotros parece tener un don dado por los dioses todopoderosos. Pero nadie ve las horas frente a la computadora, ni las horas de lectura durante la noche. Todos ellos querían obtener lo que después de mucho esfuerzo ahora tienen. Y detrás de todas estas historias hay algo hermoso: no hubieran gozado ellos de su tarea, no hubieran llegado tan lejos. Así, que aunque el camino sea duro, se disfruta y el esfuerzo vale siempre la pena, no mañana, sino desde el mismo momento en que se aplica.

Ahora, las dos horas diarias que te pasas en Facebook, o las cuatro horas Whatsappeando, o las dos horas extras que duermes todos los días, o todos aquellos sábados que desde hace años te la pasas viendo películas malas que ni te gustan, pero bueno, no hay nada mejor en la tele, o las 5 veces al día que comes, no por hambre, pero por aburrimiento; todo este tiempo y todas estas horas suman mucho. Si basta con practicar 3 horas a la semana, y después de tres meses se tienen conocimientos básicos de un idioma. Basta con practicar 3 horas a la semana de escalamiento para tener los músculos ya entrenados para durar más tiempo escalando.

Si no puedo hacer algo hoy, es porque no tuve el verdadero deseo de hacerlo. Si tú no puedes hacer algo hoy, es porque no te intereso de verdad llegar a esa meta, no quisiste recorrer el largo camino. Y si hoy podemos hacer algo, es porque nos gustó el camino y seguimos poniendo esfuerzo en nuestros actos.

Alghedi

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